Los acabados más habituales están muy bien y disponibles pero yo prefiero, tras el tintado si tiene, acabar mis guitarras eléctricas al aceite.

Es un acabado sencillo de mantener y los arañazos o golpecitos se disimulan y arreglan fácilmente. También, es más respetuoso con el envejecimiento natural de la madera y parece ser que también con el sonido.
Es singular. Proporciona un tacto sedoso y aspecto únicos, diferente a las guitarras con barnices de fábrica.
Y, como se tarda menos tiempo en aplicar correctamente, es más económico y reduce el coste final de la guitarra.
En definitiva, que es el que a mí me gusta además de ser el más respetuoso con el ambiente.
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